3 tips para dejar de ser tímido No es fácil ser tímido. Como seres humanos, somos animales sociales. De manera que algo tan simple como hablar con un desconocido, que bien puede ser una necesidad diaria, puede convertirse en una montaña infranqueable.

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Afortunadamente… ¡No tiene por qué ser así! Lo cierto es que, muchos estudios que han hecho similares, la timidez puede combatirse con el esfuerzo y dedicación necesarios. Y es que en sí la timidez no debe mostrarse y dejarse ver como algo que acompaña al individuo acorde a su forma de ser, puesto que en realidad solo se trata de un miedo a que los demás nos puedan tratar mal o ser rechazados

Si sufres de timidez en este artículo podrás conocer 3 tips que, aplicados a tu día a día, en menos de lo que te des cuenta te habrás convertido en una persona extraordinariamente sociable y segura de sí misma.

  1. Acepta tus pensamientos negativos

Muchas veces se ha pretendido bombardear el pensamiento con mensajes positivos para vencer la timidez, pero en realidad no es lo ideal. Según una terapia realizada por el Dr. Morita, un psiquiatra japonés, es más efectivo aceptar las emociones que pretender cambiarlas. En otras palabras, obtendrás mejores resultados si aceptas que eres tímido e intentas socializar a pesar de ello, que si intentas engañarte 3 tips para dejar de ser tímido negándolo.

  1. Adopta una postura adecuada

Diversos estudios han demostrado que nuestra forma de actuar moldea nuestra forma de ser. En el caso del lenguaje corporal es especialmente importante. Por eso, es recomendable mantener un postura erguida, la mirada alta y los brazos abiertos, ya que, casi por arte de magia, te ayudará a sentirte más cómodo en situaciones sociales.

  1. Enfréntate a la timidez poco a poco

3 tips para dejar de ser tímido Es común que cuando una persona pretenda cambiar algo en su vida espere resultados rápidos ¡No lo hagas! Forzarte a buscar resultados rápidos sólo te traerá mayor frustración y ansiedad. Trata de dividir tu proceso de cambio en etapas, cada una un poco más complicada que lo anterior. Al principio puede ser algo tan sencillo como saludar a alguien que no sueles saludar o decir buenas tardes al utilizar el transporte público. Cuando ya te sientas cómodo con estas acciones, intenta realizar aquellas que te resulten un poco más difíciles pero sin excederte. ¡Y procura valorarte a ti mismo por cada pequeño logro!

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